TIPS PARA CORREDORES

El corredor y su talón de aquiles

El tendón de Aquiles recibe su nombre de un héroe griego antiguo quien era considerado invulnerable, pero una parte de su cuerpo, ubicada en la zona posterior e inferior de la pantorrilla el cual se sabe que era su único punto débil lo que hoy podemos decir para mucho corredores en el mundo este tendón representa su punto débil y una razón de abandono de la lucha por alcanzar su menta deportiva.

Las lesiones de los tendones en los corredores de resistencia o dicho de otra manera de fondo y medio fondo, son las lesiones más frecuentes de los deportistas, representando el 30-50% de todas las lesiones deportivas.

El tendón de Aquiles es el tendón más fuerte, grueso y largo del cuerpo humano. Su longitud es de aproximada a unos 15 cm. Su principal función es efectuar la flexión plantar del tobillo (hacer el movimiento de puntas) para favorecer el despegue del talón en la marcha, la carrera y el salto, donde el tendón puede llegar a recibir cargas equivalentes a diez veces el peso corporal. También contribuye de manera importante al mantenimiento de la postura, durante la bipedestación estática (se refiere a la postura de parado sobre los dos pies).

    Los síntomas pueden ser:
  • Dolor agudo y profundo ya sea que lo encontremos al movimiento o a la palpación del tendón lastimado.
  • Alteraciones de la marcha por la incapacidad de poder hacer el choque de talón ya que durante esta fase se puede presentar mucho dolor.
  • Puede encontrarse algunos signos de crepitación (chasquidos) en la zona durante el movimiento.
  • La presencia de inflamación en la zona así como de pequeños nódulos o pequeños abultamientos también son presentes en esta lesión.
Las causas pueden ser:
  • Incrementar repentinamente la cantidad o intensidad de una actividad deportiva.
  • Falta de elasticidad en los músculos de la pantorrilla.
  • Correr a menudo o con mucha frecuencia sobre superficies duras, como el concreto o frecuentar el uso de pendientes durante la práctica de carrera de resistencia. 

  • Hacer ejercicio con muchos saltos.

  • Un calzado con un soporte apropiado o gastado.

  • Inestabilidad del tobillo.

  • Mala biomecánica del movimiento deportivo.

Lo podemos evitar con:
  • Mejorar la elasticidad de los músculos de la pantorrilla haciendo ejercicios de elasticidad antes y después de la práctica deportiva.
  • Variar el terreno de entrenamiento esta ya sea arcilla, tartán, pasto, arena etc.
  • Verificar nuestro calzado deportivo para saber si esta en condiciones y es el más adecuado para la práctica de carrera de resistencia. 

  • Tener y seguir un plan de entrenamiento propuesto por algún especialista en entrenamiento deportivo de carrera de resistencia.

Bibliografía:  William, E. (1997). TECNICAS DE REHABILITACION EN LA MEDICINA DEPORTIVA. 1ra. Ed. PAIDOTRIBO. Barcelona, España. G. Oliveraa, M.S. Holgadob, J. Cabelloc. (2001). Lesiones deportivas frecuentes en atención primaria. (Vol 8). FMC-Formación Médica Continuada en Atención Primaria. Uitenbroek DG. Sports, exercise, and other causes of injuries: results ofa population survey. Res Q Exerc Sport 1996; 67: 380-385. F. Denis, R. Malberti J. TENDON ACHILLES AND SPORT. S Y DEPORTE. VOLUMEN XXI. N.º 100 - 2004 Volumen XXI Número 100 Págs. 143-156 Iturri Baer GS, Keene JS. Tendon injuries of the foot and ankle. In: DeLee JC, Drez D Jr., Miller MD, eds. DeLee and Drez's Orthopaedic Sports Medicine. 3rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier;2009:section D.