TIPS PARA CORREDORES

El calzado deportivo para correr

El pie es la máquina de locomoción más perfecta que existe. Está compuesto por huesos, músculos, tendones y ligamentos que nos permiten moverlo de manera muy compleja al realizar movimientos como caminar, correr, saltar y bailar.

La sensación de alivio que sentimos al quitarnos los zapatos después de un largo día de trabajo nos demuestra que es indispensable elegir bien el calzado para no causar daño alguno a tan importante y necesaria parte del cuerpo.

El calzado debe mantener características que el pie tiene por naturaleza, como sensibilidad, torsionabilidad, estabilidad, flexibilidad y la capacidad de respirar; al mismo tiempo un buen calzado deportivo tiene que otorgar protección y ayuda en tres movimientos:

    Impacto
  • Contacto del pie con el suelo, durante el cual se multiplica el peso de nuestro cuerpo hasta siete veces, lo que exige amortiguación.
  • Aterrizaje
  • El pie entero llega al suelo y constituye nuestro único apoyo durante el movimiento, por lo que necesita estabilidad o equilibrio.
  • Impulso
CONSEJOS PRÁCTICOS PARA LA ELECCIÓN DEL CALZADO DEPORTIVO
  • Entre el dedo más largo y la punta debe de quedar medio cm. Se aconseja que no se adquiera el mismo número que el empleado para el calzado diario.
  • Al presionar sobre la pala (parte anterior) con los pulgares, ésta debe deformarse.
  • El ajuste debe ser perfecto. No deben aparecer arrugas por ser excesivamente ancho.

  • Confortable desde el principio. Los dedos deben flexionarse con facilidad, permitiendo rascar cómodamente la plantilla.

  • El talón será cómodo y ajustado al contrafuerte. El empeine igualmente debe quedar sujeto (anudado en “U”).

  • La elección de este tipo de calzado nunca debe basarse en la estética. Será utilizado para la actividad deportiva para la que fue diseñado.